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Solo para "hacer boca"
alguna curiosidad sobre la fascinante historia de la fotografía
submarina.
La fotografía submarina solo tiene un centenar de años de historia,
pero en este relativamente corto espacio de tiempo han cambiado muchas
cosas.
En realidad, el deseo de plasmar, el ambiente submarino estaba ya en
la cabeza de unos apasionados ya hacia la mitad de 1800 , cuando
todavía las fotografías se realizaban impresionando substancias
fotosensibles sobre planchas de vidrio, con sensibilidades bajísimas,
tiempos de exposición extenuantes y maquinarias extremadamente
grandes.
El primero en intentar realizar fotografías submarinas fue William
Bauer, un cabo del ejercito alemán, clase 1822; por exigencias bélicas
proyectó y pilotó un submarino, que desgraciadamente en 1851 se
destruyó por un error de maniobra. En 1855 lo intentó otra vez,
construye un nuevo submarino (se llamaba “Diable Marín”) y por primera
vez trae bajo el agua un equipo completo de fotografía: cámara,
trípode, planchas de vidrio, materiales fotosensibles…
Desgraciadamente para el, el equipo resulta insuficiente y no sale
nada, pero seguramente ha dado un primer paso.
El primer salto en adelante en la técnica fotográfica submarina lo
tendremos solo después de 1878, año en que se producen las
primeras planchas secas de alta sensibilidad: las cámaras empiezan a
tener obturadores veloces (en lugar de los tapaobjetivos de poner y
quitar), la plancha se substituye en modo automático en el interior de
la cámara y sobretodo las cámaras se fabrican en serie y de
dimensiones reducidas.
De estos avances tecnológicos se aprovecha un tal Luis Boutan, biólogo
francés, hombre de muchas inquietudes: científico, buzo, viajero, y
sobretodo curioso y audaz.
En 1882 decide fotografiar los fondos de Banyuls-sur-Mer: compra
una cámara compacta (una Detective, proyectada para uso de Scotland
Yard) y empieza la construcción de una carcasa: en latón, con tres
oblòs y juntas en caucho.
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La primera carcasa
construida por Boutan tenía este aspecto...más o menos |
Pero todavía no acierta:
las imágenes son distorsionadas y confusas. Prueba entonces con un gran
formato (13x18). La carcasa obtenida es mucho más grande, puede trabajar
solo apoyada en el fondo e necesita de un tonel flotando para moverla;
para iluminar construye un bulbo en cuyo interior se queman magnesio y
oxigeno, montado sobre un tonel que contiene el aire necesario para la
combustión. A pesar de tener grandes problemas con estos “flash”, que
explotaban (no tenían ninguna seguridad ni salidas de gases
quemados), su intento fue todo un logro, sus primeras fotos fueron
publicadas en los periódicos causando grande expectación. El camino
estaba abierto, otros deberán mejorar la técnica.
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Este es Boutan con la carcasa “gran formato” |
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y este es su
“flash” |
No pasaría mucho tiempo:
de hecho fue un alumno de Boutan, Etienne Peau, en aportar las primeras
modificas: aprenderá a mejorar la visibilidad colocando delante del
objetivo un cilindro lleno de agua destilada y sobretodo a
gestionar los bulbos añadiendo un tubo para la salida de los gases de
combustión al exterior.
Hasta aquí se logró fotografiar los primeros metros por debajo de la
superficie.
Fue H. Hartman quien intentó la fotografía en profundidad, utilizando un
invento muy complejo, compuesto por una cámara motorizada para disparar
en sucesión, y de un cilindro con focos. Esto no requería la presencia de
un buzo, consintiendo así alcanzar profundidades imposibles para la
época.
Mientras la fotografía submarina ha contagiado otros apasionados que
empiezan a estudiar métodos nuevos.
Es John Ernest Williamson a sacar las primeras imágenes utilizando un
método diferente: de hecho baja, con su equipo de fotografía, en el
interior de una esfera estanca, dotada de un gran obló y conectada a la
superficie a través de un tubo. Las fotos se publican en el periódico
donde estaba empleado como reportero y el éxito es tan grande que
Williamson funda una sociedad dedicada a las tomas submarinas y, con el
mismo medio, rodará el primer “Veintemil leguas de viaje
submarino”.
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La Esfera Estanca
utilizada da Williamson
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Las
primeras fotografías submarinas en color son de W.H. Longley. Este bajó
con equipo de buzo, respirando a través de una manguera conectada en
superficie a una bomba manual. La cámara utilizada era una compacta
comercial con una carcasa construida por el mismo, y las placas
utilizadas, las primeras en color, las Autocrome, de producción francesa.
También para el graves problemas de iluminación: las placas tenían una
sensibilidad de 1 din (más o menos 0.75 ISO…). La solución al problema de
Longley fue simple: llevaba en superficie una balsa con medio Kg. de
magnesio: la explosión provocaba una luz tan fuerte que iluminaba el
fondo. Estamos en 1926 y sus fotos son tan sorprendentes que son
publicadas en el Nacional Geographic Magazine, (numero de Enero de
1927, paginas 56/60)
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La primera
fotografía en color (Nacional Geographic Magazine, Enero de 1927) |
La fotosub
se hace más popular gracias al invento , entre 1946 y ‘48, de la
Rolleimarin, por parte de Hans Hass. Ya en 1944 Hans publicaba un libro
con sorprendentes fotografías submarinas, hechas en el Caribe con una
cámara Robot. En el libro “Entre tiburones y corales” aparece por
primera vez una fotografía que documenta el primer encuentro entre hombre
y tiburón. Sobra decir que el libro dió la vuelta al mundo.
Al mismo tiempo otros practican la fotosub (Pellegrini y Cousteau entre
otros), El gran merito de Hass reside en el haber proyectado y construido
la Rolleimarin, la primera carcasa fabricada en serie, para la Rolleiflex
bioptica 6x6.
La Rolleimarin, simple y ergonomica, tiene su máximo esplendor en los
años 60: estaba considerada simplemente “la” cámara submarina
profesional, y todavía hoy en día, después de más de cincuenta años,
algunos fotógrafos siguen utilizándola.
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la Rolleimarin
versión IV |
En los años ’50 un
ingeniero belga, tal Jean De Wouters d’Oplinter, proyecta la primera
fotocamera anfibia.
De Wouters participó en la primera expedición de la Calypso de Cousteau,
en 1949, en Córcega y Mar Rojo, colaborando a la construcción de la
primera escafandra autónoma. Durante la expedición Cousteau le comentó su
sueño de poder poseer una pequeña fotocamara, simple y robusta, de
dimensiones no superiores a las comunes cámaras terrestres, que
funcionara sea bajo el agua que en superficie, que utilizara una película
común de 35 mm, con mandos insensibles a la presión y de bajo coste (casi
ná).
Nació así, en 1951, la Calypso Phot, la primera anfibia formato 24x36,
equipada con las primeras juntas o-ring y de flash de bombilla, estanca
hasta los 30 mt.
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La
Calypso Phot |
Con
esta cámara la fotografía submarina llega a estar realmente a la portada
de un gran numero de buceadores.
La
Nikon compra la patente y fabrica la famosa Nikonos, dotadas de flash
electrónico. En los últimos años se han hecho diferentes versiones, desde
las completamente mecánicas como la Calypso Nikkor y la Nikonos II
e III, hasta las más sofisticadas, con autofocus, control automático de
la exposición, flash TTL, y las recientes reflex SR.
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la
Nikonos II
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la
Nikonos V |
Hemos llegado a nuestros
tiempos, la gran aventura de la fotosub está bien lejos de tocar su fin.
La producción de cámaras y carcasas, es amplia y de alto nivel. La
fotosub es cada vez más popular.
También encontramos cámaras extremadamente sofisticadas , dotadas de
todos los automatismos necesarios y no, carcasas de cualquier tamaño y
material, flash electrónicos con prestaciones excepcionales.
Todos estos aparatos tienen
una cosa en común: consienten a cualquiera de adentrarse en aquel
territorio especial que es la fotografía submarina, siempre rica de
satisfacciones. El protagonista es siempre el mar, con su flora y fauna,
sus luces y colores mágicos, aquel ambiente único que cada buceador ama.
Los hombres que hemos
recordado aquí (y muchos más que no hemos mencionado), sus
esfuerzos, su imaginación, nos han dado la posibilidad de poder
fotografiar este maravilloso mundo submarino. |